Y es que tiene 97 años! Está a punto de extinguirse el mejor ministro de economía que podía haber tenido un Gobierno de España. Es atípica, porque no le gusta cocinar, ni coser, ni le gustan demasiado los niños. A ella le gusta la política, la bolsa, sus acciones y los entresijos del poder. Siempre huyó del cotilleo y de la ponzoña. Definitivamente, nació en la época equivocada.
Su truco para estar hasta hace 15 días en plenas facultades físicas y mentales (juro que es capaz de recitar de memoria las últimas plazas que han salido para funcionarios del MEC en todas las provincias de Castilla-Leon por especialidad y provincia) era: Comer poco, dormir lo justo y trabajar mucho. Cinco hijos, un marido pluriempleado y regentar un negocio de temporada en verano dan fe de ello. Ojo! y dos misas diarias.
Mi abuela con un teléfono era capaz de todo. A fuerza de insistir, le pintaron un paso de zebra (muy necesario, por cierto) en la puerta de su casa. Hace un par de años, el alcalde (del PSOE), queriendo cobrarse ese favor, fué a pedirle el voto a su casa. Ella le dijo que no tenía nada que ver las municipales con las nacionales, pero que ya sabía él que ella "no comulgaba con los de la cáscara amarga".
miércoles, 10 de febrero de 2010
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2 comentarios:
¡Qué gran pérdida! Con unas pocas como ella otro gallo nos cantaría ... besucos y abrazo grande.
Eva
Que gran panegírico!!! Ya veo de donde salen tus grandes genes ;)
Un besazo!
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